La Manipulación Mediática según Noam Chomsky

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La Manipulación Mediática según Noam Chomsky

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La manipulación, la dominación, la sumisión y el control de masas, ha sido, desde siempre, independientemente del sistema político del momento, el deseo mas anhelado de cualquier gobernante.

Aunque popularmente podemos estar poco familiarizados con su nombre, a Sylvain Timsit le debemos una valiosa aportación. Este escritor francés formuló en el año 2002 las 10 estrategias de manipulación mediática de las que se valen los poderes políticos y económicos para controlar de forma masiva a los ciudadanos. Y aunque han pasado 15 años, su decálogo continúa siendo un argumento muy poderoso y vigente actualmente.

Se considera como un ránking de maniobras de manipulación de masas. Su propósito, según su propio autor, es crear a individuos dóciles, sumisos y obedientes; así como hacer emerger el capitalismo, la desigualdad y el neocapitalismo.

«En un estado totalitario no importa lo que la gente piensa, puesto que el gobierno puede controlarla por la fuerza empleando porras. Pero cuando no se puede controlar a la gente por la fuerza, uno tiene que controlar lo que la gente piensa, y el medio típico para hacerlo es mediante la propaganda».Noam Chomsky

La publicación de Timsit se hizo viral en pocos minutos. Y su autoría fue atribuida erróneamente al literato estadounidense Noam Chomsky. Aunque es cierto que existen ciertos atisbos del pensamiento de Chomsky en sus enunciados, sobre todo en lo relativo al análisis crítico del rol de los mass media en la sociedad. Las 10 estrategias de manipulación mediática enunciadas por el escritor francés son las siguientes:

1. La estrategia de la distracción.

Manipulación

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. «Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real».


2. Crear problemas y después ofrecer soluciones.

Manipulación

Este método también es llamado «problema-reacción-solución». Se crea un problema, una «situación» prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.


3. La estrategia de la gradualidad.

Manipulación

Busca manipular a la ciudadanía de tal manera que logre aceptar decisiones socialmente injustas. Para ello, lo hace de manera progresiva, poco a poco y en años sucesivos. Por ejemplo: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.


4. La estrategia de diferir.

Manipulación

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentar las decisiones como «necesarias», «para un futuro mejor» o «por vuestro bien». Hacen que el público crea ingenuamente que realmente los sacrificios ciudadanos van a dar como resultado una notable mejoría posterior.
Así, los ciudadanos se van acostumbrando a vivir de forma insatisfactoria. Y por un efecto de habituación, terminan normalizando sus circunstancias marginales. En el futuro, la población está ya resignada y sin capacidad de demandar aquello por lo que en primera instancia luchaba.


5. Dirigirse al público como a niños.

Manipulación

Cuanto mayor es la pretensión de manipular a los individuos, más se opta por usar un tono infantil. En muchas ocasiones, los medios se dirigen a los espectadores como si fueran niños. Se emplean argumentos, personajes o entonaciones edulcoradas que tratan a los ciudadanos como si tuvieran poca madurez o fueran débiles mentalmente. El objetivo es, como decíamos al principio, buscar una reacción también sumisa y dócil en la población, sin ápice de sentido crítico.


6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Manipulación

El aspecto emocional es mucho más potente que la reflexión aséptica y puramente objetiva. Y los medios de comunicación apelan a esa dimensión afectiva y sensible que todos llevamos dentro. Así, cortan el sentido crítico de todos los ciudadanos y controlan sus razonamientos. Recordemos lo poderoso que es el miedo y cómo es capaz de movilizar a las personas para una causa supuestamente «mayor».


7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Manipulación

los medios de comunicación prefieren un público alejado de la intelectualidad y la cultura. Mantenerles aislados de todo tipo de saber y conocimiento les permite manipularles más fácilmente y evitan que puedan adoptar actitudes de insumisión o rebeldía. La información es poder.


8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Manipulación

Muy ligado con la anterior, esta es una de las estrategias de manipulación mediática que más desapercibidas pasan: ¿los programas que nos ofrecen en televisión responden a los gustos de los ciudadanos o son impuestos desde los medios de comunicación? Es decir, ¿vemos lo que queremos o lo que quieren que veamos?. Vivimos hipnotizados por el consumismo y la banalidad. Nos despreocupamos de ser conocedores de lo que pasa a nuestro alrededor porque estamos entrenados en una mediocridad complaciente.


9. Reforzar la autoculpabilidad.

Manipulación

Al mismo tiempo que nos educan en la ignorancia, los medios de comunicación nos hacen creer que solamente nosotros somos los culpables de nuestras desgracias. Y que nuestra poca capacidad nos convierte en desdichados y fracasados. Buscan la autoinculpación mediante la exculpación propia. Así, inactivan la movilización social y evitan rebelarse contra el sistema económico.


10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos.

Manipulación

Para poder controlar hay que conocer. Y las oligarquías actuales se han encargado perfectamente de ello. Para el autor francés, los avances psicológicos, sociales y tecnológicos permiten a las grandes empresas saber cómo respira cada individuo. El «sistema» nos conoce y gracias a su poder puede ejercer la manipulación que más le convenga en cada momento.

Fuente: La Mente Maravillosa

Acerca del Autor

Pienso que si perdemos la curiosidad no hay nada; no hay reflexión y, por tanto, no hay conocimiento y no hay ninguna posibilidad de saber, de llegar al final de algo. Sin curiosidad, directamente no estás vivo.