Los ocho palacios mas bonitos del mundo

CienporCienCurioso

Curiosidades del Mundo

Lugares

Los ocho palacios mas bonitos del mundo

[Total:0    Promedio:0/5]

Todo el mundo habla de los castillos que hay alrededor del mundo pero, ¿qué pasa con los palacios? Porque no son lo mismo. Un castillo suele ser un tipo de fortaleza de carácter más defensivo y en cambio, los palacios son residencias lujosas, normalmente con abundante decoración y rodeadas de jardines.

En esta lista de los palacios más bonitos del mundo, creada a partir de las recomendaciones de los viajeros de la comunidad de minube, se encuentran algunos tan increíbles como éstos:


Palacio de Peterhof, San Petersburgo, Rusia

Palacios MININUBE/Fany

Un palacio de zares no es moco de pavo. De hecho, mucha gente asegura que este es el palacio más bonito del mundo pero, ¿por qué? Seguramente sea porque en su interior hay un museo con reliquias de todos los rincones, porque tiene el parque con fuentes más grande del mundo o porque el agua de sus fuentes desemboca en el Golfo de Finlandia, a pocos metros del palacio. De hecho, pasear por sus jardines ya es un verdadero placer.
Ver más fotos del Palacio de Peterhof


Palacio de Verano, Pekín, China

Palacios MININUBE/Flapy

El nombre viene porque era el lugar donde el emperador se refugiaba cuando llegaban las altas temperaturas veraniegas. No era un lugar especialmente bonito para construir un palacio, el emperador Qianlong no se reprimió y mandó construir un lago y una montaña con la arena sobrante. Este rincón chino fue nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1998.
Ver más fotos del Palacio de Verano


Palacios de la Alhambra de Granada, España

Palacios MININUBE/

Su nombre significa Castillo Rojo por el color exterior de sus muros. Esta ciudad fortificada está formada por un conjunto increíble de palacios y jardines. Según se cuenta, los edificios serían enormes relojes de sol, ya que en sus distintas estancias se puede seguir el paso de las horas del día en un continuo juego de sombras.
Ver más fotos del Palacios de la Alhambra


El Palacio de Potala, Tibet

Palacios MININUBE/Joanjo Fontanet

También conocido como Templo de Lhasa está dividido en dos grandes áreas: el Palacio Blanco, residencia del Dalai Lama hasta su exilio en 1959, y el Palacio Rojo, lugar donde están los restos de los anteriores Dalai Lama. Fue construido por cien artesanos de distintas nacionalidades y es un símbolo espectacular del Tibet y el budismo lamaísta.
Ver más fotos del Palacio de Potala


Palacio Dolmabahçe, Estambul

Palacios MININUBE/García González

Este palacio turco destaca por sus espectaculares jardines, que son una auténtica joya en la costa europea del Bósforo, con una impresionante vista de Santa Sofía en el horizonte. El palacio fue construido entre 1843 y 1856 cuando el imperio otomano comenzaba su declive.
Ver más fotos del Palacio Dolmabahçe


Palacio de Versalles, Francia

Palacios MININUBE/Menardot

Luis XIV construyó este palacio para huir a las afueras de Paris y de todos los problemas sociales. Ese aislamiento político condujo a la Revolución Francesa. Es uno de los más grandes del mundo con más de 700 habitaciones, 2.000 ventanas, 1.250 chimeneas, 67 escaleras y 1.800 hectáreas de jardines y parque.
Ver más fotos del Palacio de Versalles


El Palacio de los Vientos (Hawa Mahal), India

Palacios MININUBE/Subal Soral

El Hawa Mahal es una ampliación del Palacio de Jaipur y servía como extensión del harén. La función original del edificio era permitir a las mujeres del palacio observar la vida de las calles de la ciudad sin ser vistas.
Ver más fotos del Palacio de los Vientos


Palacio da Pena, Portugal

Palacios MININUBE/Margarita Molina León

Situado en Sintra, muy cerca de Lisboa, el Palacio de Pena, supone la máxima expresión del Romanticismo del siglo XIX en Portugal, con una mezcla de estilos: gótico, renacentista, manuelino, mudéjar, oriental… Rodea el edificio un inmenso jardín con flores, plantes y arboles traídos de todas partes del mundo.
Ver más fotos del Palacio da Pena

Fuente: mininube

Acerca del Autor

Pienso que si perdemos la curiosidad no hay nada; no hay reflexión y, por tanto, no hay conocimiento y no hay ninguna posibilidad de saber, de llegar al final de algo. Sin curiosidad, directamente no estás vivo.