Mont Saint-Michel, una joya en Normandía

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Mont Saint-Michel, una joya en Normandía

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El Mont Saint Michel es uno de los lugares más visitados de Francia y, por supuesto, la gran joya del turismo de Normandía. Teníamos pendiente esta visita desde hacía mucho y, por fin, pudimos cumplir el objetivo hace un par de meses. Aunque no hayáis estado en el Mont Saint Michel, seguro que lo habréis visto en decenas de fotografías y os habrá parecido un lugar fantástico. Pues bien, cuando por fin va llegando la hora de contemplarlo con tus propios ojos, te preguntas si no quedarás decepcionado por tan altas expectativas. Sin embargo, el Mont Saint Michel es uno de esos lugares que tiene bien merecida su fama y cuando te plantas ante él descubres que es un sitio realmente único, tanto o más bello de lo que hubieras imaginado.

Una joya en Normandia

Lo que hoy conocemos como Mont Saint Michel se llamó en tiempos de los celtas Mont Tombe y se cree que ya por entonces fue usado como lugar de culto. Según el mito, el Arcángel San Gabriel se apareció en el año 708 a Aubert, obispo de Avranches, y le encargó la construcción de un santuario en lo que a partir de ese momento sería el Mont Saint Michel. La leyenda dice también que aquel monte había estado rodeado por el bosque de Scissy hasta marzo del 709, año en que un tsunami lo habría destrozado todo a su paso y habría convertido el Mont Saint Michel en una isla. Lo que sí se sabe con certeza es que corría el s.X cuando los monjes benedictinos se instalaron en el monte, consolidado ya como importante lugar de peregrinaje. A mediados del s.XI se finalizó una primera fase de la abadía sobre las rocas y ya tomaba forma una pequeña aldea a sus pies.

Una joya en Normandia

Con los siglos llegaría su fortificación y se convertiría en un símbolo de la resistencia francesa, pues fue asediada en vano por los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. Sin embargo, con la Reforma Protestante, la abadía perdió relevancia y en 1791, en el contexto de la Revolución Francesa, terminó por convertirse en prisión. Así permanecería hasta 1863, año en que fue clausurada. Poco después (1874), la abadía del Mont Saint Michel fue declarada Monumento Histórico y sometida a un largo proceso de restauración. A principios del s.XX algunos monjes volvieron a instalarse en la abadía y en nuestros días aún hay unos pocos viviendo de forma permanente. Desde 1979 el Mont Saint Michel y su bahía forman parte del Patrimonio de la Humanidad.

Una joya en Normandia

Pero en realidad, ¿qué es el Mont Saint Michel exactamente? Bien, es obvio que se trata de un monte, montículo o peñasco rocoso. Este pequeño monte está rodeado de agua del mar por un lado y tierra por otro, aunque ocasionalmente queda recubierto por la marea completamente y se transforma en una isla. Las tierras de la bahía que rodean el monte son completamente llanas y no hay edificaciones ni accidentes geográficos notables alrededor, por lo que el Mont Saint Michel destaca desde muy lejos en el horizonte. ¿Y su interior? El monte está coronado por la Abadía del Mont-Saint-Michel y a los pies de ésta se erige un pequeño poblado con una calle principal y unas pocas callejuelas. En el pueblo encontraremos 5 hoteles, casi una decena de bares o restaurantes, numerosas tiendas de souvenirs o artesanías y algún pequeño museo. Todo el conjunto está rodeado por unas enormes murallas que se pueden recorrer sin coste. En total, poco más de 40 personas viven allí de forma permanente, siendo una cuarta parte de ellos monjes o monjas. Parodójicamente, en un día de temporada alta hasta 20.000 turistas pueden haber pisado el Mont Saint Michel.

Una joya en Normandia

Para hacer una visita básica al Mont Saint Michel hay que tomarse un mínimo de 3 horas, aunque esto dependerá de la temporada y día en que vayáis. El párking se encuentra a 2,5km y desde allí un autobús-lanzadera nos llevará hasta las cercanías de la muralla de forma gratuita (todos los detalles prácticos al final del post). Desde este punto, o incluso alejándonos un poco, tomaremos las clásicas fotos del monte. Todos los días se ilumina la abadía por la noche, así que es probable que también queráis hacer fotos desde esta zona al salir. Cuando nos hayamos cansado de contemplar el monte accederemos al interior (también sin coste) y tendremos la opción de caminar por su “única” calle hasta la puerta de la Abadía o subir a la muralla para bordearlo por fuera. Es una opción algo más cansada y un poco más dificultosa, pero disfrutaréis de unas impresionantes vistas de toda la bahía. De todos modos, cerca de la Abadía encontraréis también un mirador conectado a un tramo de la muralla donde podréis desgastar el disparador de la cámara.

Una joya en Normandia

Una vez sacadas las fotos panorámicas, recorrida la muralla, comprados los souvenirs o tomado el café, es momento de llegar a lo más alto y visitar la Abadía del Mont Saint Michel. Aquí sí deberemos pagar entrada, pero en nuestra humilde opinión merece la pena sobradamente. Aunque la mayoría de salas que veremos son diáfanas e incluso frías, la Abadía impresiona desde dentro tanto como lo hace desde fuera por sus dimensiones y lo intrincado de su ubicación sobre las rocas. Es una obra de ingeniería digna de admirar. Además, desde su terraza, su claustro y otras salas, volveremos a encontrarnos con exquisitas vistas de la bahía. El recorrido se sigue fácilmente con el folleto en castellano que nos darán a la entrada, donde también encontraréis explicaciones de las diferentes estancias.

Calendario y horario de mareas en Mont Saint Michel

Después de la visita -o antes- hay una cosa importante que seguro que os apetecerá hacer: ver cómo llega la marea alta al Mont Saint Michel y lo rodea. Para presenciar este fenómeno recomiendan estar 2h antes de la hora indicada de llegada de la marea. Esta hora se encuentra disponible en la web oficial y a la entrada del Mont Saint Michel en grandes carteles traducidos a varios idiomas. En nuestro caso, llegamos al Mont Saint Michel más o menos a la vez que la marea, así que no presenciamos el fenómeno entero, pero sí vimos el Mont Saint Michel casi completamente rodeado por agua. En la web podréis ver un calendario mes a mes de los días y horas de llegada de las mareas. Si un día no aparece en el calendario significa que la marea alta es inapreciable (no llega al monte). Recordad que es peligroso adentrarse por libre en las arenas de la bahía. Mejor verlo desde el propio monte.

[justified_image_grid flickr_user=133328074@N07 flickr_photoset=72157660311715213] Fuente: Mont Saint-Michel

Acerca del Autor

Pienso que si perdemos la curiosidad no hay nada; no hay reflexión y, por tanto, no hay conocimiento y no hay ninguna posibilidad de saber, de llegar al final de algo. Sin curiosidad, directamente no estás vivo.

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